¡Bienvenidos de nuevo al blog! Este mes de enero, coincidiendo con la celebración del Día de la Paz, hemos estado trabajando la Unidad número 5, una de las más intensas y emocionantes del curso.
En esta ocasión, el protagonismo recae sobre los juegos de lanzamiento y esquiva (como el Dodgeball, Datchball, Dodgebee o el clásico Balón Prisionero). Pero no os dejéis engañar por los balones volando: el verdadero desafío no está en vuestra puntería...
🎯 El objetivo: Aprender a ganar, aprender a perder
La competición es un escenario lleno de vida, pero también de frustración. ¿Quién no se ha enfadado alguna vez porque cree que le han dado injustamente o porque su equipo ha perdido por un punto?
En esta unidad, estamos trabajando la autorregulación emocional. Queremos que el alumnado entienda que sentir rabia o tristeza al perder es normal. Ganar o perder no nos hace perder nuestro valor personal, pero nuestra respuesta ante esa emoción es lo que nos define como deportistas y como personas.
📖 Una historia para reflexionar: El Capitán "Sin Copa"
Para introducir estos conceptos con los alumnos de 4º y 5º, hemos compartido en clase una historia que nos ha ayudado a entender que nuestro valor no depende de una medalla.
La leyenda del Capitán "Sin Copa"
En un colegio muy parecido al vuestro, vivía Nico. Nico era el mejor jugador de "Balón-Torre" que se recordaba. Tenía una velocidad increíble y, sobre todo, una voluntad de hierro. Pero Nico tenía un secreto: en su mente, él llevaba una camiseta de pegatinas.
Cada vez que ganaba un partido, sentía que se le pegaba una pegatina de oro brillante en el pecho que decía "VALIOSO". Cuando metía un gol difícil, otra que decía "EL MEJOR". Nico caminaba muy estirado porque sentía que esas pegatinas lo hacían una persona importante.
Un jueves, llegó el gran torneo del recreo. Nico estaba convencido de que ganaría. Pero ese día, las cosas no salieron bien: su compañero se despistó y perdieron un pase, el árbitro (un alumno de 6º) pito una falta que Nico juraba que no era, y en el último segundo, el otro equipo anotó. Nico y su equipo perdieron el partido.
Al terminar, Nico no saludó a nadie. Se sentó en un banco, sintiéndose pequeño y llorando. En su imaginación, todas sus pegatinas de oro se estaban despegando y cayendo al suelo. Pensaba: "Si ya no soy el ganador, ¿quién soy? Ya no valgo nada".
En ese momento, se acercó la maestra de Educación Física y, al verlo tan triste, le hizo una pregunta extraña:
— Nico, si un billete de 20 euros se cae al suelo y se ensucia de barro, ¿sigue valiendo 20 euros?
— Pues claro.
—respondió Nico extrañado.
— ¿Y si alguien lo pisa y lo arruga? —insistió ella.
— Sigue valiendo lo mismo, profe.
La maestra sonrió: — Pues tú eres como ese billete. Tu valor es "de serie". Viniste al mundo con él. Si ganas, estás alegre; si pierdes, estás triste o frustrado, es normal. Pero el resultado del partido no puede "despegar" quién eres tú. Eres el mismo Nico que ayuda a los pequeños, el que hace reír a sus amigos y el que se esfuerza cada día. Tú no eres el trofeo, tú eres el jugador.
Nico se miró las manos. No había pegatinas de oro, pero tampoco hacían falta. Se levantó, se sacudió el polvo y fue a felicitar al otro equipo. Se dio cuenta de que perder le había dado algo que ganar nunca le dio: la oportunidad de demostrar que su valor era mucho más grande que un marcador de 1 a 0.
Preguntas de reflexión:
- ¿Qué cosas de Nico no cambiaron aunque perdiera el partido?
- Y tú, ¿Cuánto vales?
El compromiso:
Los próximos días, cuando compitamos, vuestro reto no es solo ganar, sino proteger vuestro 'valor de serie'. Si alguien se siente frustrado porque cree que ha perdido su valor, usaremos nuestro Esquema de Resolución de Conflictos para recordar que todos seguimos valiendo lo mismo.
Para que las palabras no se las lleve el viento, en nuestras clases de Educación Física utilizamos una hoja de ruta clara cuando surgen tensiones. No buscamos culpables, buscamos soluciones. Este es el esquema de 8 pasos que seguimos rigurosamente:
Persona dinamizadora: Buscamos a alguien que ayude a moderar (el docente o un compañero mediador).
Clima adecuado: Respiramos y bajamos pulsaciones antes de hablar. (PARA-RESPIRA-PIENSA Y ACTÚA)
Tu visión: Cada parte cuenta qué ha pasado desde su perspectiva sin interrupciones.
Búsqueda de soluciones: Lluvia de ideas para arreglar la situación.
El Acuerdo: Elegimos la opción que mejor cuide al grupo.
Puesta en práctica: Volvemos al juego aplicando la solución.
Supervisión: El dinamizador observa si el acuerdo funciona; si no, volvemos al paso 4.
Comunicación al grupo: Compartimos el aprendizaje con toda la clase al final de la sesión.
🧠 Sabías que... ¿La emoción dura solo 90 segundos?
A veces pensamos que el enfado o la frustración son sentimientos que no podemos controlar, pero la ciencia nos dice algo fascinante. Según la neuroanatomista de Harvard, la Dra. Jill Bolte Taylor, cuando algo nos molesta, la reacción química que recorre nuestro cuerpo dura exactamente 90 segundos.
¿Qué significa esto? Que el "chispazo" de rabia cuando nos eliminan en el Dodgeball tiene fecha de caducidad rápida.
¿Por qué seguimos enfadados después de ese tiempo? Porque nuestra mente se queda "enganchada" al pensamiento de la jugada, alimentando la emoción una y otra vez.
Por eso, en nuestras clases de EF, cuando ocurre un conflicto, lo primero que hacemos es esperar. Esos 90 segundos son vitales para que la química del cuerpo se calme y nuestra parte racional pueda tomar el mando. ¡Enseñamos a nuestros alumnos a no "alimentar el fuego" de la frustración!
"La rabia dura lo que tarda en vaciarse un reloj de arena pequeño. Si después de eso sigues enfadado, es porque estás 'rebobinando' la jugada en tu cabeza. ¡Suelta el mando a distancia!".
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| Alumnos aplicando el esquema de resolución de conflictos. Comunicación al grupo. |
🚀 El Producto Final: Creadores de su propio Proyecto Motor
Como broche de oro a esta unidad y en honor al Día de la Paz, el alumnado no solo juega, sino que diseña. Por equipos, tienen el reto de crear su propio juego de lanzamiento y esquiva.
No se trata solo de inventar reglas; se trata de un proceso de liderazgo y democracia interna donde deben:
Definir metas: ¿Qué queremos conseguir con este juego?
Modificar y adaptar: Elegir materiales y reglas que incluyan a todo el mundo.
Gestionar el conflicto: Utilizar nuestro Esquema de Resolución de Conflictos cuando las ideas choquen.
Valoración crítica: Analizar qué funcionó y cómo se sintieron al ejecutarlo.
🤝 Construyendo la Paz desde el movimiento
Crear un juego propio requiere escuchar al otro, ceder en las ideas personales por el bien del equipo y respetar las normas que ellos mismos han creado. Al final del día, la paz no es la ausencia de conflicto, sino la capacidad de resolverlo con creatividad y respeto.
Estamos deseando ver las propuestas motrices que nacen de esta unidad. ¡Seguid atentos al blog para ver los vídeos de sus juegos en acción!




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